ILUSTRACIONES DE AMAYA DE LA HOZ

3 sept. 2013

Y, por fin,... el Dragón.

Una de las cosas que más me gusta de pintar es que, a pesar de la idea preconcebida que puedas tener, el dibujo parece tener vida propia y te va pidiendo cambios a medida que se va haciendo. Mi dragón ha exigido, en el último momento, estar punteado de lunares y tener muchos más detalles de los que yo habría querido. Él tiene más idea que yo de cómo tenía que ser, así que le he hecho caso.
 
 
Y, aunque no me suele gustar explicar lo que quiero transmitir con lo que hago, porque me encanta que cada uno haga sus propias interpretaciones, esta vez haré una excepción: creo que cada uno de nosotros tiene un gran potencial que, la mayoría de las veces, está "escondido", y la llave de oro que lo abre está custodiada por un dragón que a veces nos protege y otras nos frena en forma de miedos pero que, en cualquiera de los casos, forma parte de nosotros.
 
Es labor de cada uno decidir qué hacer con esa llave. Este dragón lo he pintado para recordármelo a mí misma cada vez que lo vea.

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