ILUSTRACIONES DE AMAYA DE LA HOZ

10 jul. 2018

Selkies

No sé si será por la llegada del calor... pero mis últimas pinturas tienen como tema recurrente el mar. ¿No os gustaría sumergiros en esas aguas llenas de seres mágicos? 


"Sueño Selkie"
Adorno de pared pintado a mano al óleo sobre madera.




"Estrella de mar".
Miniatura pintada al óleo sobre madera.


"Piel de Selkie"
Miniatura pintada al óleo sobre madera.

10 abr. 2018

Druidas y Druidesas

Estas últimas semanas, he estado inmersa en dos pinturas cuya inspiración me ha venido de los druidas.
Estos personajes, siempre envueltos en un halo de misterio e imaginados, normalmente, como una especie de magos o hechiceros que hacían pócimas mágicas (gracias, sobre todo, al famoso personaje Panoramix de los cómics "Astérix y Obélix"), tienen sus orígenes en la Europa central de época celta.
Con la base de sus creencias en el alma inmortal y en la reencarnación,  su religión hundía sus raíces en la naturaleza, que consideraban divina. Los claros del bosque eran sus templos, y los árboles y ríos sus divinidades.  De entre esos árboles, el roble era el más venerado por los celtas; su planta parasitaria, el muérdago, tenía para ellos gran importancia tanto por su simbolismo mágico como por sus propiedades medicinales. Recogerlo era un acto sagrado, y había toda un ritual que cumplir. Con la luna en el sexto día de su fase creciente, los druidas, ataviados con blancas túnicas, recogían el idolatrado arbusto con una hoz de oro y lo depositaban en carros tirados por bueyes blancos, para después repartirlo entre la población como símbolo de protección y suerte.


"Muérdago". 
Óleo sobre madera de álamo, adornado con pan de oro.
©Amaya de la Hoz



Buscaban las cuevas para sus ceremonias, pues representaban el útero de Gaia, la Madre Tierra. También activaban y marcaban las zonas telúricas mediante piedras (pues se sabe que son puntos donde la energía se concentra). No cuesta imaginar que, para sus reuniones, aprovechasen megalitos  como los conservados en Stonehenge y tantos otros lugares; pero estos famosos dólmenes y menhires, tan asociados siempre a los ritos druídicos, fueron erigidos, en realidad, en épocas muy anteriores. 

Ser druida estaba al alcance de cualquiera... cualquiera que estuviese dispuesto, claro está, a dedicar su vida a ello. Era necesario pasar por una iniciación que simbolizaba un nuevo "nacimiento". Ahí se marcaba el punto de inicio  a una formación de, al menos, veinte años de estudios transmitidos de manera oral en el más estricto secretismo. Se apoyaban, para ello, en el recurso nemotécnico de convertir aquello que tenían que memorizar en poemas y canciones. Estos sacerdotes se transformaban, así, en grandes sabios que estudiaban los astros, conocían la magia de los números y las matemáticas, practicaban la alquimia y también una filosofía  basada en la importancia de las relaciones armoniosas entre los hombres. Su calendario estaba basado en el doble recorrido del sol y la luna, y se iniciaba el 1 de noviembre: una fecha crucial (marcada por su fiesta Samhain) porque se producía el paso de la época de oscuridad a la época de luz, siendo también el día en que el velo entre el mundo desconocido y el mundo visible se hacía más tenue. Al igual que los chamanes, los druidas eran los encargados de ser los intermediarios entre estos dos mundos; se decía que tenían la habilidad de transformarse en determinados animales y practicar la adivinación y la curación. Y, por supuesto, también preparaban "pócimas" que hacían que, tras beberlas, sus guerreros fueran brutales en la batalla, pues dejaban de sentir el dolor y el miedo al entrar en un estado alterado de conciencia.
Tales habilidades, como no es difícil suponer, les hicieron ser figuras vitales de su sociedad,  tanto en la religión como en la política. Pero todo tiene un fin, hasta los mágicos druidas: la creciente influencia romana les hizo ir perdiendo su poder, fueron perseguidos y desaparecieron de todas partes excepto de Irlanda, donde la conquista no se produjo y pudieron sobrevivir (bajo la sombra del cristianismo) hasta el siglo XII. Curiosa e irónicamente, lo poco que sabemos de ellos es, precisamente, gracias a los  escritos dejados por el emperador romano Julio César.


"La Druidesa".
Óleo sobre rodaja de madera, adornado con pan de oro.
©Amaya de la Hoz


Con mi hoz de oro, rasgo el velo entre dos mundos. 
Soy la guardiana del Saber más antiguo, 
la que habla el lenguaje de árboles y arroyos, 
aquélla que conoce los misterios escondidos en la piedra. 
Mi corazón late al mismo ritmo que el de la madre Tierra. 
Cierra tus ojos y abre tu alma, te cantaré los secretos de las estrellas. 
Soy la Druidesa

Pero, ¿de verdad desaparecieron todos los druidas? No. Estas dos bellas druidesas con sus hoces de oro  han logrado perdurar en el tiempo y recoger todo el saber y magia de sus ancestros, hasta hoy. Dónde continuarán sus prácticas es, aún, un misterio. De momento, y hasta que encuentren su emplazamiento definitivo, podéis encontrarlas en mi tienda SecretaShop.



Nota: todo esto que os he contado es un resumen a partir de varias lecturas y programas de radio que hablaban sobre el tema. No soy ninguna experta así que, si algo de lo que he escrito es erróneo, espero que sepáis perdonarlo. Mi intención era sólo enmarcar un poco el contexto de mis dos últimos pinturas. Aunque, si además he conseguido aportar algo de luz sobre un tema tan fascinante como éste, me doy por más que satisfecha!

27 mar. 2018

Ostara y el Conejo de Pascua

Ya estamos en esa época en la que, allá donde vayas, encontrarás huevos de chocolate de diferentes tamaños envueltos en papel de colores para regalar a los niños. El famoso "conejo de Pascua" encargado de traer esas delicias tiene un significado de raíces muy antiguas: la liebre/conejo y el huevo son símbolos de fertilidad asociados a Ostara, la fiesta celta de la resurrección de la Primavera. 
Inspirada por las fechas y por el maravilloso sol que luce estos últimos días (por fin!), he pintado mi propia versión de este personaje. Lo encontraréis en mi pequeña tienda online SecretaShop


Óleo sobre madera de álamo.
© Amaya de la Hoz


12 mar. 2018

GIVEAWAY. PRIMER SORTEO DE UNA DE MIS PIEZAS!!

No te pierdas mi primer sorteo internacional!! Esta pequeña pieza pintada a mano al óleo sobre una rodaja de madera, puede ser tuya. Puedes participar hasta el 18 de marzo. Para ello sólo tienes que seguirme en mi cuenta de Instagram o en mi página de Facebook, buscar este post y leer bien las bases. Anunciaré el ganador el lunes 19 en mis dos redes, y él/ella decidirá si quiere su regalo como broche, colgante, mini colgador de pared, o tal como está. Lo enviaré a cualquier parte del mundo. Muchas suerte!!!




8 feb. 2018

Diosa de la Naturaleza


Hace unos poco días, entre el 1 y el 2 de febrero, se celebró la fiesta pagana del Imbolc. Es el momento en que la luz regresa tras meses de oscuridad; el momento en que las semillas comienzan a abrirse paso entre la fría tierra del invierno. 

Con motivo de ese resurgir de la vida, decidí que era el momento de dar a conocer a mi "Diosa de la Naturaleza". Enseguida me dí cuenta de que esta imagen inauguraría un nuevo proyecto para mi tienda, algo que llevaba posponiendo mucho tiempo y para lo que siempre encontraba excusas. Ahora, por fin, se ha materializado: todo aquel que esté interesado en llevar a su casa la luz de Imbolc, puede ya hacerlo en forma de lámina. Pronto vendrán más, prometido! :)





La pintura original, que nació inspirada en una bella mujer que vive rodeada de flores y plantas, está realizada al óleo sobre madera. 










31 ene. 2018

Luz y Sombra

"Luz y Sombra"
Óleo sobre rodaja de madera de roble.
© Amaya de la Hoz

Incluso en la más negra noche sin luna, hay estrellas; así como, en las horas más luminosas del día, no faltan nunca las sombras. Todos los seres somos duales, la luz y la oscuridad forman parte de nuestra esencia; ambas tienen su propio poder y se necesitan entre sí.

Este concepto ha sido utilizado infinitas veces en la literatura y el cine. Algunas de ellas se quedaron grabadas en mi memoria y, seguramente, también en la de muchos vosotros. Por citar sólo alguna, me viene a la cabeza ese mítico momento en que Luke Skywalker lucha en la cueva contra aquello que más odia (Darth Vader, el lado oscuro), para terminar por descubrir que estaba luchando contra sí mismo. O cuando la poderosa hechicera Galadriel se enfrenta a su lado más tenebroso y consigue no sucumbir a la fuerte tentación de quedarse con el Anillo y obtener, así, un poder inconmensurable pero terrorífico.
Creo que estos relatos penetran poderosamente en el subconsciente por lo que tiene de verdad su mensaje. Todos nosotros nos enfrentamos a la elección entre el Bien y el Mal constantemente, en mayor o menor medida. Es esa lucha la que nos permite elegir, y en esa elección nos vamos descubriendo a nosotros mismos.

Esta simbólica pintura representa el momento del reconocimiento y la integración de esa dualidad, la aceptación de nuestro verdadero Yo.



Tengo una anécdota curiosa en relación a esta pieza. En el momento en que la terminé, me tomé un par de días libres para reencontrarme con la naturaleza. En el primer paseo que dí, me llamó la atención un movimiento. Estaba muy lejos, así que saqué la cámara y puse el zoom. Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que lo que estaba delante de mí era... un zorro!! Era la primera vez que podía ver uno de estos hermosos animales a plena luz del día, y me lo tomé como una señal, uno de esos guiños del Universo con los que tanto disfruto. Son como un recordatorio de que la vida es algo más, si estamos atentos podemos descubrir mucha Magia en ella... y eso me encanta!





27 ene. 2018

Mirlo Cazador de Magia



El "mirlo cazador de Magia" es una rara ave de la familia "merulae aspectu magicae". Parecido al mirlo común, sólo se diferencia de éste por la presencia en la cabeza de una cornamenta de oro. Cuando las astas crecen, se van ramificando en largos y finos hilos que forman una especie de telaraña que servirá al ave para capturar la Magia del entorno (muy abundante en su hábitat natural). Según las creencia popular, este animal es divino y, si se cruza en tu camino, asegura la felicidad.



Óleo y pan de oro sobre rodaja de álamo.
© Amaya de la Hoz

 


Cuando pinto, pueden ocurrir dos cosas: una, que pienso en  lo que quiero transmitir y entonces busco la imagen con mis lápices. O dos, que primero aparece la imagen, y luego busco su significado. Este último proceso me encanta, y esta pintura es uno de los ejemplos. 
Estoy segura de que hay algún lugar, más cercano a nosotros de lo que podríamos creer, en los que esta especial variedad de mirlo es más que abundante. No dejéis de estar atentos, por si acaso (no sea que dejéis pasar la felicidad!).



19 ene. 2018

La llamada de la Diosa del Invierno.

La nívea capa de la Diosa Anciana llena de magia y belleza los días sombríos, y nos empuja a adentrarnos en nuestra propia oscuridad para encontrar en ellas las semillas de sabiduría que germinarán con la llegada de la Primavera. Es el fin de un ciclo, la muerte antes de un nuevo renacer.


"Diosa del Invierno", óleo sobre madera. 
© Amaya de la Hoz



Yo también, como el resto de la naturaleza, sentí la llamada de la Diosa y entré en un período de letargo, hibernando cual osa en su cueva. En estas semanas he tratado de descansar, recuperar fuerzas, reconocer sentimientos, lamer heridas. Pero es tiempo de desperezarse y salir a la luz, volver a la vida aunque con ello me adelante un poco a la primavera.

No sé si ha sido casualidad,  o una de esas maravillosas sincronías con las que nos sorprende la vida día tras día (siempre y cuando estemos atentos a ellas), pero las grandes nevadas llegaron mientras estaba pintando estas dos piezas con la nieve como protagonista. 


"Lechuza de invierno"
Óleo sobre madera.




    

11 oct. 2017

La Poción Mágica

Brujas, cuervos y pociones mágicas... mi mezcla favorita!



"La Poción Mágica", óleo sobre rodaja de  madera de álamo.
© Amaya de la Hoz




5 oct. 2017

La hidromante II

🌕
El espejo muestra muchas cosas...
cosas que son...
cosas que fueron...
y algunas que serán.
Palabras de Galadriel a Frodo ("El Señor de los Anillos, de J. R.R. Tolkien).



"La hidromante", pintura original al óleo sobre madera.
© Amaya de la Hoz

  


10 sept. 2017

1 sept. 2017

Sanación de la Tierra


En estos tiempos tan revueltos me pregunto a menudo por qué este afán de separación de los seres humanos, de hacernos daño unos a otros y de olvidar que todos somos lo mismo y nos une vivir en un precioso planeta al que maltratamos día tras día. Sentía la necesidad de mandar un mensaje y enviar energía de paz y amor. Así nació esta pequeña pieza, de un profundo deseo de que la raza humana se haga, por fin, consciente. 
Quiero creer que, a pesar de todo, cada vez somos más personas las que pensamos así y que, más tarde o más temprano, llegará ese ansiado cambio: el día en que nos demos cuenta de que todos, y lo que nos rodea, somo Uno.


 "Sanación de la Tierra". 
Pintura al óleo sobre rodaja de madera. 
© Amaya de la Hoz