ILUSTRACIONES DE AMAYA DE LA HOZ

12 may. 2019

Luna, siempre inspiradora!

Tres nuevas miniaturas al óleo, inspiradas por la magia de la luna llena.
© Amaya de la Hoz



"Druidesa"


"Diosa de la Luna"


"La Dama del Lago"


8 abr. 2019

Brujas

Érase que se eran tres brujas. Una, tenía cabellos de plumón y ojos de lechuza, y suyos eran los secretos de la Noche. Otra, tenía una larga y verde melena que la conectaba con los astros. La tercera era capaz de volar hasta la luna en su mágica escoba. Por separado, grandes eran sus poderes. Pero, en las raras ocasiones en que se juntaban, su Magia no conocía límites, tal es el Poder de Tres.

Éste podría ser el comienzo de la historia de estas tres miniaturas. El resto de la historia, quién sabe cómo seguirá...quizás sus futuros dueños lo descubran y nos lo quieran contar.


"Bruja Lechuza"


"Invocación de la Luna"


"Vuelo de Bruja"


© Amaya de la Hoz

18 mar. 2019

Venido de las estrellas





Un nuevo óleo sobre madera de roble que tiene como protagonista a la  mágica, sabia, misteriosa y bella lechuza, Mientras pintaba esta pieza, escuchaba hablar sobre viajes astrales y experiencias cercanas a la muerte. Aunque no ha sido premeditado, creo que esta pintura simboliza para mí, de algún modo, el alma humana liberada del cuerpo, sobrevolando las estrellas y siendo una con el Cosmos. Somos mucho más que carne y huesos, aunque muchos lo hayan olvidado.

10 mar. 2019

La creación de la Luna


Aquellos que siguen mi trabajo habrán podido deducir hace tiempo que me encantan los cuervos. Vuelvo a ellos una y otra vez. Me fascina la inteligencia que se puede adivinar detrás de esos ojos oscuros y brillantes, y su irisado plumaje que me recuerda a la noche.
Mis dos últimas miniaturas tienen a este majestuoso ave como protagonista. Aunque a la segunda la he acabado llamando "Cuervo y Luna" para distinguirla de la otra, lo cierto es que fue la primera que nació con el título de "Creación de la luna". Me imaginaba al brillante astro saliendo de la garganta del cuervo, momentos antes de ser lanzado a la noche definitivamente, como una especie de ofrenda.
Pero, cuando la estaba acabando, mientras pensaba en esta historia, se me fue apareciendo una diosa-cuervo que creaba la luna entre sus manos. Y así fue como terminé con dos imágenes que representan el nacimiento de la luna. Estoy segura de que más adelante aparecerán otras! Hay tantas posibilidades como uno sea capaz de imaginar...



Miniatura al óleo sobre rodaja de madera.
© Amaya de la Hoz



Miniatura al óleo sobre rodaja de madera.
© Amaya de la Hoz





1 mar. 2019

Un zorrito atrapaluz






"Día y Noche".
Contrachapado pintado al óleo y cristal. 
@ Amaya de la Hoz


25 feb. 2019

Siluetas de madera inspiradas en el bosque.

Estos meses he estado más centrada en otros proyectos y no he podido emplear tanto tiempo como me habría gustado en nuevas creaciones... Pero durante el verano tuve la idea de cortar formas de animales en contrachapado y, en mis escasos ratos libres, he podido ir terminándolas. Me parecen preciosos adornos para cualquier lugar de la casa, ¿no creéis?



"El zorro y la luna"
©Amaya de la Hoz



"Lechuza"
©Amaya de la Hoz



"Noche y día". 
©Amaya de la Hoz




"Selkie"
©Amaya de la Hoz

Como siempre, os invito a visitar mi pequeña tienda Etsy, donde os esperan algunos de estos animalitos y otras criaturas igual de mágicas. 

https://www.etsy.com/es/shop/SecretaShop



10 jul. 2018

Selkies

No sé si será por la llegada del calor... pero mis últimas pinturas tienen como tema recurrente el mar. ¿No os gustaría sumergiros en esas aguas llenas de seres mágicos? 


"Sueño Selkie"
Adorno de pared pintado a mano al óleo sobre madera.




"Estrella de mar".
Miniatura pintada al óleo sobre madera.


"Piel de Selkie"
Miniatura pintada al óleo sobre madera.

10 abr. 2018

Druidas y Druidesas

Estas últimas semanas, he estado inmersa en dos pinturas cuya inspiración me ha venido de los druidas.
Estos personajes, siempre envueltos en un halo de misterio e imaginados, normalmente, como una especie de magos o hechiceros que hacían pócimas mágicas (gracias, sobre todo, al famoso personaje Panoramix de los cómics "Astérix y Obélix"), tienen sus orígenes en la Europa central de época celta.
Con la base de sus creencias en el alma inmortal y en la reencarnación,  su religión hundía sus raíces en la naturaleza, que consideraban divina. Los claros del bosque eran sus templos, y los árboles y ríos sus divinidades.  De entre esos árboles, el roble era el más venerado por los celtas; su planta parasitaria, el muérdago, tenía para ellos gran importancia tanto por su simbolismo mágico como por sus propiedades medicinales. Recogerlo era un acto sagrado, y había toda un ritual que cumplir. Con la luna en el sexto día de su fase creciente, los druidas, ataviados con blancas túnicas, recogían el idolatrado arbusto con una hoz de oro y lo depositaban en carros tirados por bueyes blancos, para después repartirlo entre la población como símbolo de protección y suerte.


"Muérdago". 
Óleo sobre madera de álamo, adornado con pan de oro.
©Amaya de la Hoz



Buscaban las cuevas para sus ceremonias, pues representaban el útero de Gaia, la Madre Tierra. También activaban y marcaban las zonas telúricas mediante piedras (pues se sabe que son puntos donde la energía se concentra). No cuesta imaginar que, para sus reuniones, aprovechasen megalitos  como los conservados en Stonehenge y tantos otros lugares; pero estos famosos dólmenes y menhires, tan asociados siempre a los ritos druídicos, fueron erigidos, en realidad, en épocas muy anteriores. 

Ser druida estaba al alcance de cualquiera... cualquiera que estuviese dispuesto, claro está, a dedicar su vida a ello. Era necesario pasar por una iniciación que simbolizaba un nuevo "nacimiento". Ahí se marcaba el punto de inicio  a una formación de, al menos, veinte años de estudios transmitidos de manera oral en el más estricto secretismo. Se apoyaban, para ello, en el recurso nemotécnico de convertir aquello que tenían que memorizar en poemas y canciones. Estos sacerdotes se transformaban, así, en grandes sabios que estudiaban los astros, conocían la magia de los números y las matemáticas, practicaban la alquimia y también una filosofía  basada en la importancia de las relaciones armoniosas entre los hombres. Su calendario estaba basado en el doble recorrido del sol y la luna, y se iniciaba el 1 de noviembre: una fecha crucial (marcada por su fiesta Samhain) porque se producía el paso de la época de oscuridad a la época de luz, siendo también el día en que el velo entre el mundo desconocido y el mundo visible se hacía más tenue. Al igual que los chamanes, los druidas eran los encargados de ser los intermediarios entre estos dos mundos; se decía que tenían la habilidad de transformarse en determinados animales y practicar la adivinación y la curación. Y, por supuesto, también preparaban "pócimas" que hacían que, tras beberlas, sus guerreros fueran brutales en la batalla, pues dejaban de sentir el dolor y el miedo al entrar en un estado alterado de conciencia.
Tales habilidades, como no es difícil suponer, les hicieron ser figuras vitales de su sociedad,  tanto en la religión como en la política. Pero todo tiene un fin, hasta los mágicos druidas: la creciente influencia romana les hizo ir perdiendo su poder, fueron perseguidos y desaparecieron de todas partes excepto de Irlanda, donde la conquista no se produjo y pudieron sobrevivir (bajo la sombra del cristianismo) hasta el siglo XII. Curiosa e irónicamente, lo poco que sabemos de ellos es, precisamente, gracias a los  escritos dejados por el emperador romano Julio César.


"La Druidesa".
Óleo sobre rodaja de madera, adornado con pan de oro.
©Amaya de la Hoz


Con mi hoz de oro, rasgo el velo entre dos mundos. 
Soy la guardiana del Saber más antiguo, 
la que habla el lenguaje de árboles y arroyos, 
aquélla que conoce los misterios escondidos en la piedra. 
Mi corazón late al mismo ritmo que el de la madre Tierra. 
Cierra tus ojos y abre tu alma, te cantaré los secretos de las estrellas. 
Soy la Druidesa

Pero, ¿de verdad desaparecieron todos los druidas? No. Estas dos bellas druidesas con sus hoces de oro  han logrado perdurar en el tiempo y recoger todo el saber y magia de sus ancestros, hasta hoy. Dónde continuarán sus prácticas es, aún, un misterio. De momento, y hasta que encuentren su emplazamiento definitivo, podéis encontrarlas en mi tienda SecretaShop.



Nota: todo esto que os he contado es un resumen a partir de varias lecturas y programas de radio que hablaban sobre el tema. No soy ninguna experta así que, si algo de lo que he escrito es erróneo, espero que sepáis perdonarlo. Mi intención era sólo enmarcar un poco el contexto de mis dos últimos pinturas. Aunque, si además he conseguido aportar algo de luz sobre un tema tan fascinante como éste, me doy por más que satisfecha!

27 mar. 2018

Ostara y el Conejo de Pascua

Ya estamos en esa época en la que, allá donde vayas, encontrarás huevos de chocolate de diferentes tamaños envueltos en papel de colores para regalar a los niños. El famoso "conejo de Pascua" encargado de traer esas delicias tiene un significado de raíces muy antiguas: la liebre/conejo y el huevo son símbolos de fertilidad asociados a Ostara, la fiesta celta de la resurrección de la Primavera. 
Inspirada por las fechas y por el maravilloso sol que luce estos últimos días (por fin!), he pintado mi propia versión de este personaje. Lo encontraréis en mi pequeña tienda online SecretaShop


Óleo sobre madera de álamo.
© Amaya de la Hoz


12 mar. 2018

GIVEAWAY. PRIMER SORTEO DE UNA DE MIS PIEZAS!!

No te pierdas mi primer sorteo internacional!! Esta pequeña pieza pintada a mano al óleo sobre una rodaja de madera, puede ser tuya. Puedes participar hasta el 18 de marzo. Para ello sólo tienes que seguirme en mi cuenta de Instagram o en mi página de Facebook, buscar este post y leer bien las bases. Anunciaré el ganador el lunes 19 en mis dos redes, y él/ella decidirá si quiere su regalo como broche, colgante, mini colgador de pared, o tal como está. Lo enviaré a cualquier parte del mundo. Muchas suerte!!!




8 feb. 2018

Diosa de la Naturaleza


Hace unos poco días, entre el 1 y el 2 de febrero, se celebró la fiesta pagana del Imbolc. Es el momento en que la luz regresa tras meses de oscuridad; el momento en que las semillas comienzan a abrirse paso entre la fría tierra del invierno. 

Con motivo de ese resurgir de la vida, decidí que era el momento de dar a conocer a mi "Diosa de la Naturaleza". Enseguida me dí cuenta de que esta imagen inauguraría un nuevo proyecto para mi tienda, algo que llevaba posponiendo mucho tiempo y para lo que siempre encontraba excusas. Ahora, por fin, se ha materializado: todo aquel que esté interesado en llevar a su casa la luz de Imbolc, puede ya hacerlo en forma de lámina. Pronto vendrán más, prometido! :)





La pintura original, que nació inspirada en una bella mujer que vive rodeada de flores y plantas, está realizada al óleo sobre madera.